Bonifacio anda buscando piso de alquiler, porque ya le llegó la edad de "ahuecar el ala" y salir volando del nido-hogar. Bonifacio es mileurista y aunque tiene nómina y dos pagas extras, Bonifacio no encuentra nada de interés. Bonifacio se apunta a inmobiliarias, llama a particulares que resultan ser inmobiliarias o queda con propietarios avispados o abuitrados que sólo intentan garapiñearle los dineros.
Y Bonifacio está triste. Bonifacio no encuentra nada que baje de los 500 euros, y es entonces cuando Bonifacio saca la calculadora del móvil y resta: mil menos quinientos, es igual a quinientos. Quinientos menos la comida, el móvil, la luz y el agua y el seguro del coche y alguna que otra avería, resulta menos quinientos. Y con estos menos quinientos y aún tirando de sus ahorros, en menos de un año, Bonifacio pronostica que va a tener que dejar de comer, de tener coche, de llamar por teléfono y de salir vestido a la calle. Así que, con lo vergonzoso que es Bonifacio, Bonifacio decide quedarse en casa y soportar su insoportable levedad y au madre.



6 comentarios:
Real como la vida misma.
Terrible realidad, trabajar para deber dinero
Salu2
Qué ¡barbaridad! Menos mal tiene casa con su madre. Qué sería sin ella.
Saludos.
Para que luego salga cierto político diciendo que para salir de la crísis hay que trabajar mas y cobrar menos, si casi todo el mundo es mileurista o poco mas.
Un saludo Capi.
Real como la vida misma. Muchos/as han tenido que volver a cada de los padres, forzados a sobrevivir.
Todo es cíclico, pero que mejore ya!!!
Besos a pares de las conductoras suicidas.
Hola....llego a ti a traves de Regina Ex Libris. Y la verdad tengo mucho que leer entre tanto circulo abierto y cerrado. Un saludo y con tu permiso...volvere
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