Bonifacio está de los nervios. Bonifacio recorre como loco las calles comerciales del centro de su ciudad. Bonifacio visita los centros comerciales de las afueras. Bonifacio odia este fin de fiesta consumista que lo deja sin ideas, y mucho menos, sin dineros.
Bonifacio va sin bolsas, y lo flipa cuando descubre que la mayoría de las gentes, que recorren El Corte Inglés, van igual que él. Bonifacio sabe que no es por la crisis, sino porque todo el mundo recurre a estos grandes almacenes para coger ideas, más que a comprar; aunque, al final, acaben comprando gracias a sus tarjetas y a sus facilidades de pago.
Bonifacio, a día cuatro de enero, aún no ha comprado nada. El cerebro de Bonifacio parece una alcachofa comprimida de tanto pensar y los mareos, alucinaciones y dolores de cabeza ante tanta imagen, tanto sonido y tanto olor, están a la orden del día. Que si unos calcetines negros para su abuelo, D. Bonifacio. Que si una pañoleta al cuello para su abuela. Que si una boina para que su padre cubriera su incipiente calva, o mejor una peluca. Que si un estuche de maquillaje; un jersey; dos pantalones; tres sujetadores de la talla XXL y dos braguitas tamaño súper, también; un abrigo; un paraguas para las lluvias torrenciales con varillas especiales antiventolera; un monedero, "de los de antes";un perfume muy caro, "el que anuncia la actriz esa rubia", unos zapatos de tacón amarillos; veinte madejas de lanas; el enésimo disco recopilatorio de Raphael o Rocío Jurado; una caja de bombones Ferreros, "porque son los más buenos"; un desodorante, diez botes de champú y cinco de gel de baño efecto antiedad; y alguna sorpresa. Bonifacio se aturde sólo de pensar en envolver tanto paquete en papel de regalo para su madre; no porque su madre le exija que todas las cajas tengan el mismo papel y formen entre todas un mosaico, sino porque Bonifacio adolece de habilidades manuales y emplea mucho tiempo más del necesario. Bonifacio tuvo depresiones eternas desde el año que descubrió quién era el verdadero R€y Mago.
Bonifacio ha pedido a los Reyes Magos una Wii, ha engordado un poquito con tanta comilona navideña y Bonifacio quiere hacer algo de ejercicio. La madre de Bonifacio tiene un plan mejor, no soporta la barriga de su hijo, lleva todo el año tricotando jerseys de lana y los tiene terminado y los usará como castigo o regalo para Bonifacio. La madre pondrá a Bonifacio a dieta estricta, limpiando su organismo de toxinas y lípidos saturados. Un descaro, porque lo único que han comido en especial fue el jamón que la madre sorteaba y a nadie le tocó.



11 comentarios:
Una crítica a lo que nos ha venido encima este fin de semana a los hispano hablantes de este lado del Atlántico.
Ya se acaba, ya se acaba, ya se acaba....
El 7 está a punto de llegar.
Que venga pronto.
Saludos.
Oiga usted, Señor Don Capitán, discrepo con usted mucho, muchisimo, eso de que los Ferreros son los mejores, los autenticos son los de licor peleon de toda la vida, los de la guinda pintada en el papel dorado,los Ferreros los anuncian con una imagen de anorexicas glamurosas para darles cachet a un trozo de chocolate y por ello los tengo condenados, y siiiiiiiiiiii ¡¡ya se acaba¡¡
que mi mente y mi cuerpo no soportan tanto empalago navideño que ya no se si mi cerebro tiene gastroenteritis o mi michelin ansiedad.
Por cierto, Bonifacio ¿por que no le regala a la madre un patito para el baño? con eso y el gel antiedad el tres dias la tiene en el Holliday dando botes.
VENDO WII EN BUEN ESTADO. DEL AÑO PASADO. SIN USAR APENAS.
Por si interesa...
Lo que hay que tener es más paciencia que un santo con estos días que, gracias a dios, ya se acaban!
Besicos
Que tanto alboroto por unos días. No se como sea por allá por el viejo continente. Por acá, pues no le hacemos tanto caso a los días de finales de año, más bien nos preparamos para el inicio. Vienen otros gastos: Los útiles escolares, los uniformes para el colegio, en fin. Las clase empiezan el 17 de enero. Todo tiene que estar listo para empezar un año con positivismo. ¡Corre! ¡el tiempo corre! y así se va también la vida.
Un placer leerlo mi querido capitán.
Hasta pronto, cuídeme a Boni por favor. Nos vemos.
Que razón que tienes, a mi me toca trabajar y estoy mas que hartaaaa, a cada sitio que voy en el coche tengo grandes colas, como los hipermercados y los sitios donde se compran los regalos están por todas partes no hay manera de moverse, es mas, voy a comer al hiper que me pillaba de camino por no perder tiempo, y cuando me iba me hechah la bronca por no ser mas rápida y dejar el sitio del coche libre para un comprador compulsivo que no tenía paciencia para esperar a que pusiera el gps.
En fin, comprendo al Boni, yo tambien sufrí depresión cuando me enteré de quien eran los reyes magos.
¿Has sido bueno?...¿sí?...muchos besos y que te dejen poquito carbón... ;P
Capitán vuelvo por aquí a tu viento y marea para decirte que en esta noche mágica y en Calados los Reyes han dejado algo para ti...http://versoscalados.blogspot.com/2010/01/noche-magica-en-calados-hasta-los.html
Besazos gigantes y que lo disfrutes muchoooooo!!!! ;D
Paciencia... Ya van llegando.
Hola C.C.! Yo también ando como Boni, medio atolondrada. Pero no a causa de los Reyes (no acostumbro el consumismo de las fechas señaladas como especiales), supongo será que el año empieza con bastantes actividades y promesas, y hasta un cambio de puerto.
Aun cuando no venga a comentarte, siempre te leo. Te he dejado un comentario en mi blog.
Saludos y besos.
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