Hay una línea, un ecuador que parten en mí, quién fui antes y quién he sido después. Un momento, el de la metamorfosis, que pasó desapercibido. Las influencias de ser tan políticamente incorrecto que siempre quise, en el fondo, me han perjudicado; aunque en la superficie hago como quien pierde un paraguas, y me hago el tonto para no quedar en evidencia. Aquel ser ignorante y desprovisto de maldad, aquel inocente niño que se hizo joven, aquel cristal transparente, aquel primer cuarto de siglo de vida... Todo aquello, quedó allí.
La primera vez, costó; las siguientes, fueron más fáciles. Ser impertinente y derrumbar puertas con malas palabras, malos gestos y ausencia de complacencia.
Luego, tras la coraza del cangrejo, siempre yo. Próximo al de antes y a medio camino del arrepentimiento. ¿Por qué no puedo volver a mi estado primigenio, si tanto tiempo no ha pasado? En fin, lo que nos estropea la vida.




11 comentarios:
Tú has leído a Kafka!!!!
Porque antes de ese ecuador no habías derrumbado puertas.
Y esa inocencia jamás se recupera.
Saludos.
Seguro que quieres volver a ser el de antes de la metamorfosis?
No sé, será que la mía fue salvaje, pero me gusta el resultado de después, yo no volvería ni ganas que tengo!
Besicos
Hay siempre un momento para cada etapa de la vida, tal vez se pierde inocencia e ingenuidad, pero se gana en madurez y conocimiento de la vida, solo hay que procurar no perder de vista lo importante, aunque a veces es difícil.
Esa brecha no se advierte en el momento. Sólo te das cuenta de que has cambiado cuando el cambio es irreversible. La inocencia y la ingenuidad, qué felices éramos cuando estaban de nuestro lado!
Un saludo!
Jeje.. Hablas de metamorfosis, y vas y pones la foto de una chica en el suelo ¿quieres saber qué es lo que he pensado al respecto, o mejor guardo silencio? .. jijijiji
Jijiji, no Urlanda. Es que no encontré una imagen mejor que hablara de introspección. La búsquede de uno mismo y la perspectiva de cambio (ahí queda, jajaja).
Bienvenida Lucía y Belén.
Al resto, que os voy a decir, que la lluvia me vuelve más reflexivo, ¿o no?
Sin paraguas...
Vengo a desearte una feliz navidad y un año nuevo cargado de dicha y felicidad.
Gracias por compartir durante todo este tiempo, ha sido un placer.
Cálido abrazo.
Gracias, Paco. Estoy preparando una entrada en el círculos cerrados para festejar la Navidad con Leonor, el Capi y toda la tripulación.
Hoy en día capi, no se puede ser como al principio. Supongo que no nos quedamos siendo niños porque nos perderiamos en este mundo de tiburones. Yo creo que te las arreglas muy bien, y creo que lo unico que debes hacer es ser fiel a ti y a tus cambios.
mua!
Jajaa.. Ok. pero yo sigo pensando lo mismo, y guardando silencio, claro! ;)
Un beso.
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