Cuando uno está en el limbo, es cuando se prepara para saltar de la pecera y el impulso es el más fuerte. Hoy, ya no estoy, pero estoy, cruzo ecuadores. Me encuentro en la capa intermedia, entre el aire y el agua. Y la espuma de mar me recuerda de dónde vengo y hasta dónde quiero llegar. Aún es pronto para divisar el fin de esta travesía, pero sé que me dirijo hacia buen puerto y que la espera bien mereció la pena.
Hoy, si puedo decir eso de: "hoy es el primer día del resto de mi vida". Un día en el que diré adiós a todo un universo de pequeñas cosas que me agobiaron. Un cambio de trabajo, un nuevo rumbo,,... Desarrollar la profesión que siempre anhelaste, es toda una aventura. Bienvenidos sean los retos.


